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“Por mucho que uno haga, el que lleva el volante se sale y se estrella” –

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Declaración íntegra del exgobernador del Banco de España Miguel Ángel Fernández Ordóñez al juez de la Audiencia Nacional como testigo del caso Bankia

INICIO DE LA VISTA

Pregunta el letrado de la acusación (UPyD): Buenas tardes, ¿puede empezar comentándonos de qué fecha a qué fecha ostentó usted el cargo de gobernador del Banco de España?

Respuesta de Miguel Ángel Fernández Ordóñez: Entré en verano del 2006 y me fui el verano de 2012. Seis años menos un mes, me fui un mes antes, el 10 de junio exactamente

Pregunta. ¿Recibió alguna advertencia de su predecesor Jaime Caruana sobre el empeoramiento de la situación económica? ¿Cómo se hizo ese traspaso de poderes? ¿Hubo un periodo en el que usted estuvo compatibilizando con él?

Respuesta. En realidad más que eso. Porque yo fui nombrado consejero en marzo. En el Consejo de Gobierno estaba, conocía por supuesto a Jaime, era compañero mío. Pero, en fin, sobre el tema de la situación económica, yo creo que era bastante conocida. De otra serie de cosas sí hablamos, sobre todo, todas las responsabilidades, de qué temas había en las reuniones con Fráncfort…

P. Se lo pregunto básicamente porque en su día trascendió una carta de los inspectores del Banco de España al Ministerio de Economía en la que se criticaba la complaciente lectura del gobernador del Banco de España sobre la situación económica, su falta de voluntad para hacer las reformas necesarias, el riesgo acumulado en el sistema financiero… ¿Eso lo percibió usted en ese momento, esa lectura que hacían los inspectores?

R. En ese momento no, porque esa carta no se leyó. Pero sí me enteré después, porque luego esa carta se ha usado mucho. Después sí me enteré y la leí. Pero en ese momento no, porque ni se leyó en el Consejo, pero sí, por supuesto, luego me enteré.

P. Se lo pregunto también porque los informes de Inspección de Caja Madrid, de 3 de diciembre de 2010, contienen unas llamativas manifestaciones: se dice que el deterioro de la cartera crediticia es fruto de los excesos cometidos entre 2003 y 2006, que supuso un incremento medio de la inversión del 22% centrada en el riesgo inmobiliario, que es donde están los principales problemas. La financiación a promotores asciende a 18.000 millones con un ratio de incumplimiento del 20%, etcétera. ¿Coincide usted con la visión de los inspectores?

R. Sí, por supuesto. Es evidente que Caja Madrid, como ocurría con otras entidades como Bancaja, tenía varios problemas, y ahí están reflejados no solo esos: los problemas que tenían eran de concentración en el crédito inmobiliario, es decir, la burbuja que, como sabe usted, si la medimos en crecimiento de crédito sobre PIB, arranca en el año 96 y llega al máximo en el año 2006, con un crecimiento del crédito promotor del 44%. Ahí es donde se acumula la concesión de créditos que luego no se devuelven y significan un deterioro de activos. Continúa algún tiempo porque aunque las tasas de crecimiento del crédito bajan y se derrumban, algunos créditos se conceden después. Pero, evidentemente, el culmen de la burbuja, si la mide uno por crecimiento de precios de la vivienda, es entre los años 2000 y 2004, cuando está creciendo al 15% cada año. Luego eso se derrumba. Eso es en parte, pero no solo. Yo creo que hay otros problemas que tienen Bancaja y Caja Madrid y no solo el del deterioro de los activos del inmobiliario.

P. Luego entraremos en esos problemas. ¿Usted cree que ese deterioro de la cartera crediticia que refirieron los inspectores estaba debidamente reflejado en los balances?

R. Hombre, yo creo que sí. Evidentemente, porque fíjese que en realidad cuando uno empieza a provisionar en serio es cuando la morosidad salta. Pero mientras tanto… El problema visto en perspectiva de las burbujas, y hay toda una reflexión que se ha hecho en el Foro de Estabilidad Financiera en el que el Banco de España entró por primera vez siendo yo gobernador, coincidiendo con el G-20, y donde se ha revisado toda la regulación que había, tratando de decir qué se podía haber hecho para que no hubiera pasado esto. Es evidente que, visto en perspectiva, había cantidad de normas, de cambios, que había que haber hecho. Y aunque no aparecieran esos problemas, porque no aparecían ni en la inflación en lo macro, ni realmente en la morosidad, es evidente que ahora se han decidido una serie de normas, que se están implementando en España desde hace prácticamente tres o cuatro años, con las que se trata de corregir todo esto, a base debuffers [colchones] de capital, a base de decir: ‘Mire, aunque no aumente la inflación, el crecimiento del crédito es muy importante’… Algunas de esas normas las tenía España, curiosamente. En algún momento, fue pionera del tema, como con las famosas provisiones genéricas.

“Yo fui muy crítico de la burbuja”

P. Entiendo que lo que dice usted es que si en 2006 alguien cogía los balances de las cajas, esos balances reflejaban la situación real…

R. Sí, lo que pasa es que luego es evidente que con la ruptura de la burbuja, el deterioro aparece, pero teniendo esas normas de provisiones, yo creo que las cumpliría toda la banca.

P. Y no piensa que precisamente con la finalidad de aflorar esa situación que estaba de alguna manera encubierta en los balances…

R. No, no encubierta.

P. … se promulgaron los decretos 2/2012 y 18/2012, con carácter general, ¿no era la finalidad de esos decretos aflorar la situación real?

R. No, le voy a decir lo del 2012, que a veces se dice que los decretos de 2012 etcétera. Yo veo una continuidad en la resolución de la crisis española, prácticamente desde que se toma conciencia (…) y se empieza con la ley del FROB, la Ley de Cajas, la Ley de Capitalización, los decretos de saneamiento y tal. Todo eso ha seguido unos principios que prácticamente todos los Gobiernos, incluso ahora la troika que es la que está diciendo qué es lo que hay que hacer, han mantenido. Y eso significa ir saneando, ir capitalizando y, por tanto, el saneamiento de los decretos era algo necesario en ese momento, como la capitalización. A veces se dice, algunos bancos, que este decreto me ha afectado negativamente; mire usted, desde el punto de vista del Banco de España, aunque no hubiera habido decreto, usted lo tendría que haber provisionado. Si quiere le digo algo, justo nada más tomar posesión nos reunimos el subgobernador y yo, con el nuevo ministro [Luis de Guindos]. Le dijimos: ‘Mira, aunque todo está bien, todo está provisionado, los balances reflejan todo, nosotros creemos que a la vista de cómo está funcionando -porque la caída del crecimiento era muy importante- calculamos que de pérdidas esperadas habría que hacer unos 60.000 millones de provisiones’. Luego el decreto fue a menos [se habló de 50.000 millones]. Pero eso es algo que era necesario, sin duda, desde el punto de vista del Banco de España.

P. Según tengo entendido, poco antes de la salida de Caruana, se redujeron esas provisiones anticíclicas. ¿A usted le pareció correcta esa decisión?

R. Mire, yo fui muy crítico de la burbuja, porque yo era columnista en EL PAÍS, y los artículos están ahí, se puede entrar en la web, artículos diciendo que esto nos iba a llevar al desastre. Realmente eran pocas voces, la mayoría de la gente estaba encantada, y recuerdo casi los cuatro que escribían contra la burbuja. Evidentemente, el Banco de España podría haber hecho cosas. Yo decidí, al entrar en la institución que yo no iba a criticar algunas decisiones, y lo he mantenido. Que lo hagan otros.

P. En todo caso, usted no volvió a…

R. No, pero es que ya el problema mío era de alguna forma, que el enfermo, el que se había emborrachado, no se muriera. Ya había empezado a caer la tasa de crecimiento de crédito, había empezado a hundirse todo, empezaba a caer de 800.000 la producción de viviendas, lo que había que hacer en ese momento era dar una vuelta. En los temas de saneamiento sin duda se ha hecho. Fíjese que hasta finales de 2011, los saneamientos que se hacen en esos tres años de reformas son de 110.000 millones de euros, un 11% del PIB. Y con los saneamientos de los decretos [de 2012] estamos casi en un 18% del PIB. Lo que significa que la banca se está saneando con recursos que no son públicos en su mayoría, sino que son de alguna forma derivados de los beneficios, de las reservas, etcétera.

“Les quitaban el papel de las manos”

P. Una constante de su mandato ha sido la creciente dependencia de las entidades del mercado mayorista interbancario. Entiendo que es un problema que venía de antes, pero que continuó empeorando. ¿Hizo algo el Banco de España para atenuar este problema?

R. Sí, el problema fundamental es que en la burbuja no se da crédito con los depósitos que se tienen, sino que los bancos empiezan a pedir crédito y, por tanto, la relación crédito/depósitos se supera enormemente. Hay otros países que están peor, pero los bancos de España lo que hacen es colocar muy bien, casi les quitaban el papel de las manos, con deudas hipotecarias y titulizaciones. La crisis mundial, porque España ha vivido tres crisis, la crisis internacional, la crisis inmobiliaria y la crisis del euro, se ha hablado de la tormenta perfecta, la crisis internacional, al sistema bancario español directamente no le afecta nada, porque no tiene productos tóxicos por diferentes razones. Pero hay dos efectos indirectos que afectan a España enormemente: uno es la caída del crecimiento, la entrada en recesión, y otro es el cierre de los mercados. A la vista de Lehman Brothers, que es el detonante, la gente se encuentra de repente con que un banco que era excelente, ha estado colocando productos que valen cero en ese momento. Entonces, ¿qué sucede? Todo el mercado, todos los inversores, la financiación de los bancos… Nada. Por eso le decía que el problema se agrava con la ruptura de la burbuja. Lo que se ha hecho es crear entidades de [mayor] tamaño, para que puedan financiarse, una entidad pequeña prácticamente ni se financia en este momento. Y luego ir saneando las entidades, recapitalizando, para que se recupere la confianza. Yo diría que el tema fundamental a lo largo de este periodo, y es la obsesión del Banco en todo, es la confianza. Porque cuando uno depende de los demás, al final le dan crédito si confían en ellos, si no, pues no…

P. Todo eso lo entiendo y lo comparto, la pregunta es si el Banco de España tenía competencias, instrumentos, mecanismos para obligar a esas entidades a reducir esa dependencia de la financiación exterior.

R. Sí, bueno, eso se va a haciendo en todos los planes, por ejemplo, en el último plan que aprobamos de Bankia, una de las condiciones que tenía que cumplir era que había unas desinversiones importantes para reducir la financiación mayorista. Eso se ha hecho continuamente, siempre que se ha podido. Pero, insisto, la mayoría de los problemas aparecen, y, solo, solo, con una recuperación de la confianza en las entidades bancarias, es cuando uno puede hacer… Porque todavía necesitan [confianza] las entidades españolas. ¿Qué sucede? Que también hay otras vías. Yo he tenido la suerte de estar en los Consejos del Banco Central Europeo donde aprobamos, a la vista de que los mercados estaban cerrados, una medida que para los bancos españoles ha sido definitiva, porque se hubieran muerto si no, que es la aprobación de los LTRO, de las grandes inyecciones de liquidez, una en diciembre, otra en febrero, que han sido clave para poder mantener la banca española. Para España, para la banca española, esa decisión de Fráncfort ha sido más importante que todo lo que pudiésemos hacer aquí.

Las denuncias de los inspectores

P. Antes de pasar a cosas más concretas, me gustaría preguntarle por los problemas que se han venido denunciando por la Asociación de Inspectores del Banco de España, que aglutina al 90% de los inspectores en activo. Esta asociación denunció que un cambio legal en 2003 se tradujo en que los jefes de grupo y la dirección general de Supervisión adquirieran potestad para realizar resúmenes y adaptaciones [de los informes de Inspección] para enviar a la comisión ejecutiva. Y que ese cambio permitía la arbitrariedad y la discrecionalidad de la alta dirección a la hora de decidir las actuaciones, ¿esto es así?

R. Esta es una de las cuestiones que han sacado determinados inspectores. Porque yo he trabajado con inspectores, con jefes de grupo, con Supervisión, y estos también enviaron una carta, que no hicieron pública a sus compañeros, diciendo que esto está desacreditando al Banco de España sin ningún fundamento. Porque eran otros inspectores. Mire usted, esta es una de las cosas, de las reivindicaciones de los inspectores, que viene de lejos: Mariano Rubio las tuvo, las tuvo Ángel Rojo, las tuvo Caruana, las he tenido yo y el próximo gobernador no podrá atenderlas porque ahora la supervisión ha pasado al BCE. Y esas reivindicaciones eran crear un cuerpo de inspectores, que nadie que no fuera [inspector] pudiera estar en Supervisión, aunque fuera un magnífico matemático, o un magnífico informático, algo a lo que ningún gobernador ha accedido. En esto de los filtros, lo que se dice es: ‘Yo quiero ser como el inspector de Hacienda, yo firmo las actas y tal’. Bueno, a pesar de que por sentido común no se puede dejar esto a lo que diga un inspector, encargamos a la comisión ejecutiva un estudio a ver cómo funcionaba, que como usted indica se mete en 2003, antes de que yo entrara, pero a mí me pareció razonable…Lo que se hizo fue un estudio, que por cierto hizo Oliver Wyman, está en el Banco y se podría mirar, en el que se le pidió que nos dijera si en los principales países, Francia, Reino Unido, etcétera, y en dos que nos parecían importantes, Canadá y Australia porque habían llevado bien la crisis, si esto de que además de un inspector, lo viera un jefe de grupo, lo viera otro, lo viera algún encargado de riesgo, lo que llamaban los inspectores los filtros, era peculiar del Banco de España o no. Y lo que dice el informe es que todos los países hacen eso. Para un tema tan delicado como es intervenir un banco, para una decisión de este tipo, no tiene sentido que el inspector del Banco de España sea como el de Hacienda, que hace un acta y se ha acabado. Eso tiene problemas también para Hacienda, y puede hacer quebrar una empresa. Es que cargarse un banco es un tema muy gordo. Lo que hace el Banco de España es eso que ellos llaman sistema de filtros, pero significa que una decisión no se toma sin haberla estudiado concienzudamente por los distintos niveles.

P. Por lo que usted conoce, ¿este sistema está ahora en revisión?

R. En absoluto, fíjese que nosotros, el propio Banco de España, aparte de eso y a la vista del problema que había habido, hacemos un análisis de qué errores se podían haber cometido en supervisión. Y se hacen varias cosas, se encarga este estudio para ver qué es lo hacen los demás. Y encargamos a la auditoría interna que hiciera tres auditorías sobre los procedimientos de supervisión. Y de esas auditorías salieron una serie de recomendaciones, muchas de las cuales son las que se han mandado a Bruselas, y están ahí. Porque había cosas que había que arreglar, la auditoría salió favorablemente, o parcialmente satisfactoria o totalmente satisfactoria. Y eso además lo metimos en una circular interna, donde todas las cosas que tenían sentido, cambiaron. Y además de eso, se redactó una nueva guía de riesgo, que se acabó de redactar en febrero de 2012. Si usted lee el informe que se ha mandado a Bruselas todo esto está contado, cómo el Banco de España, él mismo, revisó todos los temas de supervisión y [Bruselas] hace un informe, una serie de recomendaciones que son en su gran mayoría las que el Banco de España había hecho. Pero no está, y eso es verdad, no está que sea un cuerpo, que es lo que querían estos inspectores, no está el que si un inspector dice una cosa eso no lo filtra nadie, no están determinadas cosas, que no pueden ser otros que sean informáticos, matemáticos, porque para el cálculo de riesgos, los inspectores son muy importantes, pero también tiene que haber expertos de otro tipo. Y nada de eso está y espero que no esté, porque yo creo que esas reivindicaciones no son buenas. Lo entiendo desde un punto de vista corporativista. Pero no entiendo que sea correcto. Y ya indico que al BCE, que ahora va a supervisar, que le digan esto le va a sonar a qué se yo.

“El Banco de España no puede evitar que se hagan mal las cosas”

P. En otras ocasiones, las quejas están en los propios informes, una muy recurrente es la falta de medios personales y otra la falta de colaboración de algunas entidades. Por ejemplo, en el informe de diciembre de 2010 sobre Caja Madrid, se habla de dificultades y retrasos en obtener información y de la necesidad de hacer fuertes presiones, se denuncia incluso todo una cultura corporativa implantada desde la dirección general en el sentido de obstaculizar las inspecciones, ¿esto es así?

R. Yo creo que si lo dice el inspector y luego ha venido alguien, y considera que es correcto… No lo sé exactamente. Pero muchas de esas cosas hay. Continuamente, el Banco de España está haciendo requerimientos en base a lo que hacen los inspectores y se lo enviamos a las entidades. Pero son secretos, y no se hacen solo a Bankia, también a los más importantes, la gente se aterraría al ver lo que se dice, que el control de riesgos no está bien, que no está mal y tal. Lo que el Banco de España intenta es que cuando uno se sale del carril…, porque a diferencia del derecho administrativo normal que si usted ha incumplido yo le sanciono, y pase, el del regulador en todos los países es un derecho administrativo especial, porque lo que intenta cuando uno se sale del carril es que vuelva, lo que me importa no es sancionar, sino que lo arregle. Y se le dice: ‘Cambie esto, cambie lo otro…’ Desgraciadamente hay gente que no cambia, que no cambia, y al final hay que intervenir. Y eso es enormemente costoso, que hay que tratar de evitar.

P. Entiendo que antes de la intervención, habrá medidas que no serán tan coercitivas

R. Pues sí, pero no muchas más porque, fíjese usted, la amonestación pública, que es una de esas medidas, es casi llegar a la intervención. Imagínese que el Banco de España hace una amonestación pública…Al final, por supuesto que hay sanciones de todo tipo, cuando no son públicas, pero al final la clave es llevar a la entidad a que no tenga que ser intervenida, este es el objetivo fundamental. Porque lo que no puede impedir el Banco de España es que se hagan mal las cosas, ni el Banco de España ni nadie. En Estados Unidos se intervienen, los años buenos, 400 bancos. Y los años malos, por encima de mil. Por mucho que uno haga, el que lleva el volante se sale y se estrella.

P. Cambiando de tema, ayer tuve ocasión de preguntar el señor Aríztegui, exsubgobernador y presidente de la Comisión Rectora del FROB, sobre algunos posibles incumplimientos de la normativa societaria por parte del FROB. En concreto, le pregunté sobre la falta de formulación de las cuentas en plazo, sobre el incumplimiento de la obligación de consolidar cuentas, etcétera. La pregunta es ¿tiene el Banco de España alguna competencia de supervisión del FROB? Y en caso contrario, ¿quién supervisa al FROB?

R. Quien sabe contestarla es el señor Aríztegui, al que tuvo usted ayer, que ha sido presidente del FROB hasta que nos hemos ido.

P. No le pregunto sobre…

R. Ha tenido usted al señor subgobernador

P. No le pregunto sobre los incumplimientos, sino sobre la supervisión del FROB, si existe, si ha estado sometido a…

R. No sé exactamente. Si existe no se ha utilizado, pero también es verdad que el que está ahí es el propio Banco de España a través del subgobernador.

P. Sobre la creación de Bankia, ¿qué papel tuvo el Banco de España en la creación del grupo a través del SIP? Sobre todo en relación a la incorporación de Bancaja en concreto, el señor Aríztegui ratificó, más o menos, la versión que previamente había dado el señor Olivas sobre unas gestiones del Banco de España para incorporar a Bancaja que se materializaron en una reunión del 1 de julio de 2010. ¿Esto es así? ¿En ese proceso, cuáles eran los motivos del señor Olivas para rechazar la integración?

R. Sobre lo primero, yo he estado hablando con el señor Aríztegui esta mañana y una de las cosas que dijo es que no se le conminó, que por lo que se ve es lo que había dicho el señor Olivas. Por tanto, no es cierto que ratificara lo que había dicho el señor Olivas, es lo que me ha dicho a mí, no vamos a entrar…

“Una fusión nunca crea problemas”

P. Yo le pregunto, ¿cuáles eran los motivos de Olivas para negarse?

R. El señor Olivas, de alguna forma, estaba en ese… Yo no sé, si me permite, solo se puede entender lo que hace el Banco de España si se ve la Ley del FROB. La Ley del FROB, que me parece una ley muy interesante, que arranca el proceso de todas estas leyes que los Gobiernos han venido haciendo y que al final dan, como decía ayer el presidente Draghi, la resolución… El sistema de resolución español sea profundo y sólido, porque se han hecho cantidad de cosas… La propia Ley del FROB sale cuando acaba de quebrar Lehman Brothers, y a la mayoría de los países les han quebrado bancos muy importantes, el segundo y el tercero de Inglaterra; en Alemania el segundo, el Commerzbank, y el Hyppo Real State, dos tercios de la banca belga… Y yo creo que se reacciona como se debe reaccionar, cuando se tiene un banco grande que se ha ido: metiendo dinero y se acabó. Había, sin embargo, una cierta complacencia, de decir ‘como en España no ha pasado nada de esto, no pasa nada’. Entonces el Banco de España se dirigió al principal partido de la oposición, entonces era el señor Montoro el responsable económico, y al señor Solbes, diciendo, bueno, parece que no pasa nada, y es verdad, porque la burbuja es un tumor lento, no es como el producto tóxico, que aparece rápidamente, y lo que hace Supervisión ahí, lo que nos lleva a enviar esa carta, es decir, aunque ahora están razonablemente bien las entidades, en el futuro estas entidades van a acabar mal. Y hace un cálculo de casi unas 40 cajas en esa situación, sin posibilidad de intervenir ni nada, y como tres bancos. Entonces lo que se dice es montemos un sistema, adaptado a la unión monetaria, y se notó con el caso de Caja Castilla La Mancha… Es que antes de la unión monetaria, mis predecesores no tenían más que decir ‘meta tres mil millones ahí’ y se ha resuelto el tema. Con la unión monetaria no cabe la financiación monetaria, y por tanto, hay que crear un fondo del Estado que permita atender la liquidez y eso nadie lo había visto, porque nadie pensaba que esto iba a pasar… Y otros temas de las cajas, porque hasta entonces no habían sido las que habían creado problemas. Todo eso hace el FROB, pero la Ley del FROB fundamentalmente lo que dice es ‘mire, si yo no hago nada, si no hago una Ley del FROB, aquí van a ir cayendo como gotas una serie de cajas intervenidas’. En una situación en la que hay desconfianza sobre la banca, teniendo de los mejores bancos del mundo, que tenía España, esto va a empezar a afectar negativamente, y lo que hay que intentar es evitar al máximo este tipo de intervenciones ¿Cómo trata de evitar al máximo la Ley del FROB? Pues diciendo, mire usted, no hay dinero si usted no cambia. Muchas cajas estaban pidiendo entonces por qué el Gobierno no da dinero como se ha dado en Inglaterra, en Alemania, en otros sitios, ya, inmediatamente. Hombre, dar dinero a un banco importante que está colapsado, a un Royal Bank, a un Santander, se entiende, pero dar dinero a 40 cajas a cambio de nada, a alguien que las ha llevado a esa situación… Entonces, lo que se dice es, yo le doy dinero, y le doy incentivos también, no solo dinero, le doy incentivos a que pueda tratar las plusvalías de esta forma, etcétera, si usted se integra. La integración es clave porque de alguna forma lo fundamental en el sistema bancario español era hacer una reconversión, era cerrar entidades, era pasar de esas 40 y tal. Y cerrarlas vía intervención era costosísimo. La integración se plantea como una oportunidad a quien no quiera ser intervenido, que entre en la integración… Vuelvo al señor Olivas y a su pregunta. ¿Qué sucede? Yo creo que la mayoría de las cajas se dan cuenta de que tienen que ir a la integración, los gestores más profesionales dicen: aquí hay una oportunidad, me van a dar dinero, voy a poder hacer esto y lo hago. Pero hay otra serie de ellos que se resisten y entre ellos el señor Olivas. A pesar de que el Banco de España le decía: ‘Mira, esta caja ha dado beneficios, pero esta caja sola, presidente -a mí me ha tocado decírselo- Supervisión ve que acaba en la intervención’. Sorprende un poco que los bancos lo vieran rápidamente pero a las cajas, probablemente por falta de profesionalidad en la gestión, el Banco de España tenía que decírselo. Al señor Olivas para lo que se le llama es para decirle: ‘Mira, lo vemos así, tú harás lo que quieras, pero nosotros lo vemos así’. Luego eso se ha convertido en ‘la amenaza de la intervención’. No, era decirle, esto es lo que ve el supervisor, lo que ven los inspectores. Esto está mal. Es trasladar lo que están viendo los inspectores en la caja. Eso es lo que se le dice al señor Olivas. El señor Olivas podría haber dicho que no, como dijeron cantidad de cajas, por ejemplo la CAM, que fue intervenida, y no hacer integraciones. El Banco de España no decide ni aprueba las fusiones, lo único que hace es informar favorablemente. Sí tiene capacidad no de vetar sino de parar integraciones. La función del Banco de España era facilitar todo lo más posible las integraciones porque las integraciones son una oportunidad. Se dice que había una serie de cajas que estaban mal, como Bancaja y tal, y entonces fusionarlas es malo. Una fusión nunca crea un problema. La gente lo tiene que saber. Una fusión es una oportunidad de resolver problemas. El problema de las cajas es el deterioro de activos o la falta de margen, que era el problema de Bancaja y de Bankia. La integración es una oportunidad de ganar, con reducción de costes, de mejorar cambiando la gestión, una oportunidad que luego puede ser perdida si no se hace bien, pero que el Banco de España está obligado a promover. La leyenda urbana es que las fusiones crean problemas: siete cajas malas hacen una mala, no pueden hacer una buena. Perdone usted, si usted crea una caja que no sea absolutamente un desastre, sino que tiene problemas resolubles, pone dinero, cambia la gestión, hace una gestión profesional… Y la prueba es que la cantidad de integraciones que han salido sin problemas son enormes. Nos estamos fijando en Bankia, en Novacaixagalicia o en Catalunya Caixa, pero hay otra cantidad de fusiones que están funcionando. Y luego hay otra cosa. Se dice, ‘usted está presionando por la fusión’. Mire, yo he tenido cuatro o cinco cajas que, aunque al Banco de España le parecía razonable la fusión, han dicho no. El señor Olivas podía haber hecho como el señor de Unicaja con Caja Castilla La Mancha o con Cajasur, o el señor presidente de Cajastur que dijo que no se fusionaba con CAM. Yo hubiera tenido el miedo de que él no lo hubiera entendido, porque obviamente nos planteaba un problema, y probablemente también para Caja Madrid, que no encontraba otra caja que le diera el famoso 25%.

“¿Qué hubiera pasado con Bancaja sola?”

P. Discrepo de lo que dice de que la fusión nunca crea un problema, pero no es momento de polemizar, pero si usted le dijo que esto acaba en la intervención, dicho por el gobernador del banco de España, ¿no puede interpretarse como una amenaza o como una amenaza velada, cuanto menos? Esa es la idea que transmitió aquí Olivas, que dijo: Se me dijo que se podía intervenir la entidad, accedí en base a esa conminación. En unas condiciones normales no hubiera aceptado la integración.

R. El señor Olivas, por poco profesional que fuera, sabía cómo estaba la caja. Si eso de que iba a acabar intervenida se le dice a Unicaja o a las cajas vascas, responderían: ¿pero usted qué dice, gobernador? Si tengo un ratio de capital importante, si no tengo concentración inmobiliaria, si no tengo financiación mayorista… Ya puede ser el gobernador. ¿Qué sucede? Que el señor Olivas sabría, por poco que supiera, porque evidentemente no era un gestor profesional, cómo estaba la caja. ¿Qué hubiera pasado con Bancaja sola?

P. Olivas señaló que sus auditorías eran inmaculadas, que tenía unas cuentas saneadas, con cifras mejores que la media del sector. Hay algo ahí que no cuadra.

R. No ha visto usted los informes de los inspectores señalando los problemas que tenía Bancaja. Que no son irresolubles, porque la prueba es que la fusión de Bankia si no hubiera habido la segunda recesión probablemente hubiera salido perfectamente. Las hipótesis de que la economía española iba a crecer… El servicio de estudios del Banco de España decía que la economía iba a crecer el año pasado un 1,5%. Y es un servicio de estudios excelente. ¿Ha visto usted hoy la noticia de lo que hemos caído? Un -1,8%. Pero es que el Fondo Monetario Internacional, una institución muy respetable, decía que íbamos a crecer el 1,7% y decía que en 2012 España iba a ser el país europeo que más creciese. Si eso hubiera pasado, que es lo que creía la mayoría de la gente, pues seguramente Bankia no hubiera tenido problemas. ¿Qué sucede? Que hay un deterioro impresionante, hay una segunda recesión que nadie ha previsto, profundísima, y lo que pasa en la economía se traduce inmediatamente al banco, porque el paro es morosidad, la caída de precio de la vivienda es deterioro de activos, etcétera. Y lo que aparece en un plan de negocio que va a ir bien, pues resulta que no va bien.

Reunión con Rato y Olivas

P. La pregunta es ¿por qué en esa reunión llama a Rato y no llama a otro?

R. El problema del presidente Rato es el siguiente: yo creo que el presidente de Bankia, Caja Madrid en aquel momento, tiene algunos meses, al principio, en los que también tiene el sueño de que puede seguir solo. Hasta marzo no se sienta con el Banco de España para ver que tiene que hacer una integración. Pero se da cuenta antes, a diferencia del presidente de Bancaja. El presidente Rato intenta hacer la integración, se pone a buscar cajas medianas y no consigue más que cinco o seis cajas pequeñas. El problema del presidente Rato es distinto. Llama al subgobernador, la verdad es que yo todo esto lo sé porque me lo ha contado el subgobernador porque poquísimas veces… Estuve esa vez con él, otra vez con el presidente de una caja diciéndole que se fuera. El trabajo me lo han hecho magníficamente mis colaboradores. Pero esa vez sí recuerdo que me dice el subgobernador que Rato le llama preguntando por qué si tenía esas cajas no le autorizábamos una integración, y le contestó que el problema era que había una norma según la cual tienes que tener una entidad que sea un 25% superior a la que tenías. El problema de Rato es que necesitaba de algún acuerdo, aunque la caja quizá podía estar algo mejor que Bancaja. Entonces, se decide que si Olivas dice que sí, se le llama a Rato, porque Rato lo que había dicho al subgobernador es que no podía hablar con Olivas. Le llama y le dice: “Mira, esto está resuelto. Lo tengo aquí, ¿Quieres venir? Vente y hablas con el señor Olivas y tenéis el despacho para hablar todo lo que queráis y ahí decidnos qué es lo que decidís”.

P. Dice que Caja Madrid podía estar mejor que Bancaja, pero si acude a los informes de la inspección de Caja Madrid de diciembre de 2010 la situación es desoladora.

R. La cuestión es si era resoluble o no. Si se mete dinero, si se cambia la gestión, si se hace un plan de cerrar 800 oficinas, de echar a un montón de gente, si se pueden generar recursos para hacer frente al saneamiento y al capital que necesita la entidad, ¿sí o no? Esa es la pregunta. Sobre que estaba mal, eso es evidente.

P. El informe acaba con una conclusión muy clara: se recomienda su integración en un SIP, dada su mala situación.

R. Evidentemente, pues eso es lo que le estaba diciendo. Fíjese que ni lo había leído. La integración es la forma habitual de resolver las crisis bancarias. En el pasado, en España, ahora y lo será en el futuro. La mayoría de los grandes bancos se han creado así: Santander Central Hispano, Bilbao Vizcaya Argentaria. Es la única forma de resolver. Y lo que sucede es cuando no tienen capacidad suficiente para una integración… Hemos tenido integraciones como Caixa Girona, Cajasol y otras que se han integrado en La Caixa sin poner dinero. A veces lo que ocurre es que hay que poner dinero, que la integración sola no vale. Es lo que prevé el FROB. El FROB se da cuenta de que las cajas no están solo para casarse e ir a verle. Aquí va a haber que poner dinero, pero en ese momento de poner dinero, ustedes me van a presentar un plan de cierre de oficinas, de sinergias, etcétera, y, si es posible, de cambio de gestor. Es lo que sucede en las integraciones por adjudicación. Las intervenciones han acabado con adjudicaciones como la de Cajasur con las cajas vascas, la de Caja Castilla La Mancha con Liberbank.

P. Dice que Caja Madrid podía estar en mejor situación que Bancaja. Pero los informes dicen que sus ratios de morosidad en 2010 eran muy altos. ¿Qué soluciones aportó la integración?

R. A veces con la integración no es suficiente y hay que poner dinero, pero la integración es una oportunidad, la integración nos da más posibilidades de hacer las cosas. Esa idea de que la integración crea problemas, a mí me encantaría que me dijera qué problemas crea la integración. El Gobierno decide en Bankia: integración, dinero y gestión buena. Mete dinero y cambia la gestión buena, pero la integración de Bankia no la toca. Esa Bankia, donde está Bancaja, con todos sus problemas, no coge y dice, vamos a desgajarla. Es que es bueno para la financiación mayorista, para hacer cambios y reducir costes… Yo no estoy de acuerdo, ni yo ni ningún regulador.

P. Está diciendo que la integración de Bankia fue un éxito

R. Yo no he dicho eso. Es evidente que no ha sido un éxito, habrá que preguntarse por qué.

Tasaciones realizadas por sociedades vinculadas

R. Las tasaciones por empresas vinculadas son recurrentes. Se incumple que la tasación se realice por una sociedad independiente. ¿Esto no debería dar lugar a un expediente sancionador?

R. Los inspectores dicen que lo que hay que hacer es una integración. El problema no se resuelve poniendo una sanción. El problema se resuelve con una integración, teniendo margen y saneándose. La integración es una oportunidad de resolver los problemas, porque muchas dificultades provenían de la falta de profesionalidad en la gestión. Ese ha sido un problema que hasta el último minuto ha tenido el Banco de España con Bankia. El Banco de España ha estado relativamente satisfecho con los progresos de la integración en reducción de gastos, pero no hemos logrado que Bankia tuviera una gestión profesional con capacidad para gobernar a la cuarta entidad del país. En esto es en lo que estábamos trabajando en abril tanto la dirección de Supervisión, el subgobernador y yo mismo, era el momento de dar un paso. Se intentó algo con el señor [Francisco] Verdú, perfectamente respetable, pero no era una persona que fuera capaz de gestionar una entidad de ese tamaño. Una persona, insisto, muy bien valorada por el banco. Pero el Banco de España dice no. El Banco de España tenía una lista que encabezaba el señor Goirigolzarri.

P. ¿Qué se intentó con el señor Verdú?

R. Al presidente de Bankia se le dice desde la integración que hay que meter un gestor profesional. El presidente de Bankia nos presenta que ha nombrado consejero delegado de Bankia al señor Verdú. El Banco de España dice que el señor Verdú es una persona excelente, con un currículum magnífico, pero consideramos que son otras las personas que pueden llevar una entidad de esta categoría, sobre todo en la parte más bien comercial, la de venta, que es lo que fallaba. Cuando uno compara Bankia con algún otro banco parecido hay bancos que han tenido la misma concentración inmobiliaria, los mismos problemas y, sin embargo, han salido sin ayudas ¿Por qué?, por una gestión profesional que pone en marcha un mecanismo que genera beneficios y los beneficios son la clave para poder sanear y capitalizar. El problema de Bankia, y en general de las cajas, es que tenían pocos beneficios, eran profundamente ineficientes. Al tener pocos beneficios, que son la primera línea de defensa en una crisis, todo falla. ¿Por qué nuestros grandes bancos han reaccionado fácilmente a la crisis?, no porque no hubieran dado créditos inmobiliarios, que los han dado, sino porque tenían un tamaño de beneficios importantísimo.

P. ¿Por qué ustedes no autorizaban esos nombramientos?

R. Los nombramientos son del propietario, las comunidades autónomas. Hay una separación clara entre los temas de solvencia, que lleva el Banco de España, y de gobernanza, con los consejos de administración que usted conoce. Este es un problema fundamental que el Banco de España ha estado denunciando constantemente. Ha habido reformas con la Ley de Cajas, pero insuficiente. Lo que se ha descubierto en esta crisis es que las cajas en general, no todas, han demostrado una ineficiencia enorme frente a los bancos. Los propietarios, que son las comunidades autónomas, no se han ocupado de poner gestores profesionales que les dieran beneficios. En las Cortes hice un cálculo que di a los parlamentarios: si las cajas hubiesen tenido la misma eficiencia que los bancos en los últimos 10 años la obra social hubiera tenido 7.000 millones de euros más. La cuarta entidad del país, Bankia, tenía unos beneficios de centenares de millones cuando los bancos ganaban varios miles de millones.

Fusión frustrada entre Bankia y La Caixa

P. Respecto a la integración con La Caixa, usted señaló en el Congreso que Bankia venía acumulando mala gestión y que usted había tenido desencuentros con Rato porque este se negó a la fusión con La Caixa y a nombrar un gestor profesional. ¿Es cierto?

R. Lo de La Caixa yo no sé quién lo paró. Es un ejemplo interesante de cómo una integración puede resolver problemas. Si la fusión entre Bankia y La Caixa hubiera salido adelante puede que hoy no estuviéramos aquí. Porque hubiera tenido un gestor profesional, eso sí, con una entidad de capital. Es una fusión que nunca evaluamos en el Banco pero que hubiéramos visto con buenos ojos si se nos hubiese planteado. Hubiera sido una integración delicada, que hubiera llevado a desinversiones importantes. La gestión profesional de La Caixa habría desplazado a los gestores de Bankia y la hubiera podido sacar adelante, probablemente sin los 20.000 millones que se pusieron después. El problema no es la integración, a veces es no haber hecho suficientes integraciones.

P. ¿Por qué se negó el señor Rato a la integración con La Caixa?

R. Yo no sé si Rato se negó. Lo que sé es que al final no nos llegó la propuesta. La paró el señor Rato, el Gobierno de una comunidad autónoma, el Gobierno central… no lo sé.

P. En el 2006 había un empeoramiento del crédito y riesgo inmobiliario pero los balances respondían a las realidades de las sociedades en ese momento. Informe de la visita de inspección de Caja Madrid de 3 de diciembre de 2010: “En las dos últimas presentaciones de resultados, marzo y junio de 2010, resulta preocupante la tendencia de mejoría del riesgo trasladada al mercado, donde además se jactan comparándose con el sector y que es opuesta a la realidad y a nuestras previsiones. La baja del saldo dudoso no es producto de un descenso de la siniestralidad sino de una política agresiva de refinanciaciones de operaciones morosas minoristas y en empresas, adelanto de fallidos y bajada por daciones adjudicadas, se está posponiendo buena parte de la morosidad dado el perfil de algunos deudores”. ¿Usted cree que esto casa con que las entidades reflejaran creíblemente su realidad contable?

R. A mí me gustaría saber el filtro que aplican los diferentes jefes de departamento. Porque algunos inspectores dicen que toda refinanciación es mala… hay que examinarlo. Sobre una cosa concreta es difícil decirlo. A mí lo que me preocupa y lo que me importa es si los problemas de Caja Madrid son solubles si hay un cambio en la gestión, si hay una reconversión, si se gana en costes… Sí o no. Esa es la decisión importante… En base a lo que uno cree que va a pasar.

P. ¿Fue usted consultado sobre la decisión de encomendar a Rato la labor de integración de Bankia?

R. No, ni sobre su nombramiento… Ignacio González, Guindos y Rato. Yo todo esto lo vi en los periódicos. No era nuestra competencia.

P. ¿En qué ámbito se decidió?

R. La comunidad autónoma ahí es decisiva, pero no le puedo decir nada, no es nuestra competencia.

P. El Banco de España autorizó la integración y el apoyo financiero al proceso integración mediante la suscripción de participaciones preferentes convertibles, lo que usted antes mencionaba que era el aliciente para que las cajas decidieran integrarse. En concreto en el caso de Bankia por un importe de 4.465 millones que fueron transferidos el 28 de diciembre de 2010. ¿A instancia del Banco de España se elaboró un informe económico sobre la recuperabilidad de ese préstamo?

R. Todo eso está en el dossier de Bankia. Recuerdo las hipótesis, las posibilidades del Banco de España de recuperar el dinero eran más bajas que las de la OCDE y del Fondo Monetario Internacional (FMI). La OCDE decía que España iba a crecer en 2012-2013 al 2,6%. Parecía razonable en base a esas hipótesis.

P. Parecía razonable pero se incumplieron. De hecho, los informes del Banco de España hablan de fortísimas desviaciones. Aparte de la evolución macroeconómica, los problemas tendrán que ver con la gestión.

R. Cómo vamos a ignorar el derrumbe económico del país. Una caída del 1,8%, una caída del precio de la vivienda que nadie esperaba. Todo eso se refleja en las cuentas. Lo que el Banco de España identifica como defecto es la falta del gestor profesional que ponga en marcha la red comercial… Que la parte de recortes, sinergias, donde Bankia hace razonablemente lo que se le había pedido. Todo es gris y no blanco y negro. ¿Fue la gestión la clave? En parte sí.

“Las cosas cambian”

P. ¿Cómo es posible que una entidad que vale entre 11.000 y 12.000 millones pase a valer -13.600 millones?

R. Usted insiste con eso. Cuando a Keynes se le acerca una señora y le dice, ‘usted está diciendo que la economía va muy mal y hace un año decía que iba muy bien’. ‘Oiga -dice Keynes- cuando los datos cambian yo cambio de opinión, ¿usted no?’. Las cosas cambian. Un ejemplo. La troika ha obligado al Gobierno a hacer el Sareb, el banco malo. Un plan de negocio que dice que va a ganar un 15% al año, una rentabilidad que no es una tontería, se basa en que yo compro muy barato los pisos y los voy a vender más caros. Imagínese que eso no sucede y que resulta que seguimos en una tercera recesión. El Sareb perdería dinero. Usted le podría decir al Gobierno dentro de 15 años, oiga cómo recogiendo activos tóxicos se mete en eso. Pues a mí me parece que tiene sentido porque es difícil pensar que vamos a tener una tercera recesión. El otro día en la conferencia de The Economist el presidente del BBVA dijo una cosa que me parece interesante: “Se ha capitalizado todo, pero si en 2014 seguimos cayendo habrá que capitalizar más”. En la presentación de la recapitalización de 2011, que fue un éxito y la prima de riesgo bajó hasta los 160 puntos básicos, un periodista me preguntó: ‘¿Ya está hecho todo?’ Y contesté: ‘Depende. Si la economía tira, sí, si no, no’.

P. ¿Se equivocó el Banco de España en estas dos afirmaciones?: 1) El banco cotizado no se contamina en el caso de problemas en la matriz ya que limita sus compromisos al pago de dividendos; 2) Se evita que la posibilidad del FROB de convertir sus preferentes en capital afecte a los nuevos accionistas del banco cotizado.

R. A partir del 7 de mayo de 2012 el Banco de España deja de liderar el plan de saneamiento.

P. El Banco de España no tiene otros instrumentos aparte de la intervención para corregir el carácter acentuadamente político de los consejeros, falta de profesionalidad, anteposición de los intereses de la alta dirección a los de la entidad, conflicto de interés, excesivas retribuciones.

R. Estas cosas no son competencia del Banco de España. Las retribuciones las fija el consejo de administración. Las comunidades autónomas han permitido esto, son las que tienen la competencia. Una remuneración de 400.000 euros al año le parecerá un disparate a cualquiera, pero el problema de Caja Madrid y Bancaja son miles de millones en riesgo… Pero sí afecta más a la obra social.

P. Solvencia y gestión de riesgos sí son competencia del Banco de España. Informe trimestral de seguimiento, 21 de marzo de 2012: “Estamos constatando que la entidad no está reflejando la morosidad real de su cartera crediticia”. ¿Estos descubrimientos se comentaban al auditor, había intercambio de comunicación entre los auditores y el Banco de España?

R. Estas cajas tenían todo este tipo de problemas, falta de gestión profesional, concentración inmobiliaria… El tema es cómo se resuelve el problema. ¿Poniendo una sanción para que se estrellen e interviniendo? O diciendo, quiero un plan de integración, plan de cierre de oficinas, cambio de gestión. Lo que decide el legislador, con acuerdo PP-PSOE, es que lo que es importante es resolver los problemas y evitar que la caja sea intervenida. Politización y falta de profesionalidad… el Banco de España puede tratar de presionar moralmente, pero no tiene competencias.

P. El préstamo del FROB debería haber estado condicionado a subsanar esos problemas de falta de gestión profesional.

R. Exacto, pero mientras el Banco de España no tenga competencias, la presión que podemos ejercer es solo moral o mediante amenazas de intervención. Es una presión que puede funcionar. Recuerdo una entrevista con el presidente importante, no profesional, de una caja y decirle: ‘Te tienes que ir y te tienes que ir’, yo no podía echarle, pero se fue. Dándole una oportunidad para irse sin ruido, porque es importante que estos procesos se hagan sin ruido, porque el ruido es malísimo en los mercados.

Banco de Valencia

P. En cuanto al Banco de Valencia, uno de los consejeros imputados que ha declarado en esta sede ha manifestado una sorpresa, no se lo esperaban y les causó esa sorpresa. ¿Fue también una sorpresa para el Banco de España? ¿O de alguna manera ya se anticipaba o se preveía?

R. Se anticipó, vamos, claramente. Desde el 2009 evidentemente se está diciendo y se está hablando, se está hablando con el Banco de Valencia. Al final, se concentra todo el tema en pedirle al que era entonces el presidente Olivas un plan serio, ese plan no se presenta y entonces el Banco de España dice: ‘Aquí hay que ampliar capital, aquí hay que ampliar capital y esto si no se amplía capital esto va a acabar siendo intervenido’. Y entonces entra todo el tema de Bankia, ¿no?, que dice: ‘Yo voy a la ampliación de capital, pero limitada’, etcétera. Y luego hay una situación que lleva a la filtración de la inspección que lleva a un problema de liquidez importante y lo vamos a intervenir. Pero, vamos, que el Banco de Valencia tenía problemas no es una sorpresa para el Banco de España en absoluto. Y, vamos, para nadie que estuviera allí, nadie que estuviera allí, podría ser una sorpresa pensar que no tenía problemas. Luego con los administradores hemos visto que esto pasa siempre, que había más problemas además. Porque cuando te han puesto los administradores del Banco de España, especialmente todos los temas de ilegalidad que es difícil verlos desde el Banco de España aparecen en cuanto el administrador entra y se mete en todo. Ha visto usted que es muy normal.

Salida a Bolsa

P. En la salida a Bolsa, ya avanzando un tanto en el tiempo, ¿realizó una gestión el Banco de España para ayudar a Bankia en el tramo institucional? Gestión no formal…

R. Ninguna

P. Me refiero

R. Ninguna.

P. Formal, informal, de algún tipo.

R. Ninguna. Desde luego, yo le puede decir, ni el gobernador ni nadie hace todo lo que… Bueno, la prensa a veces salía… No, no el Banco de España … Pero, vamos, está en el ADN del Banco de España que uno no puede hacer ese tipo de cosas. No puede hacerlas ni debe hacerlas.

P. Tratando ya las últimas semanas, las previas al cese de Rato y a la crisis institucional de la entidad, el 17 de abril de 2012 el Banco de España aprueba el plan de recapitalización, el plan estratégico hasta 2015 y el plan complementario de Deloitte. En dicha resolución se incluye un párrafo… A continuación… Que ayer fue muy discutido, en el que se requiere un plan de actuaciones complementarias a remitir antes del de mayo de 2012, que incluye básicamente dos cosas. Le leo que es muy corto: “Uno, decisiones a corto plazo de racionalización y refuerzo en sus estructuras de administración y gestión que transmitan profesionalización, independencia y capacidad demostrada para la ejecución del plan de actuaciones. Y dos, más a medio plazo, un programa ambicioso de desinversiones a realizar en un periodo de tiempo razonable que reduzca su dependencia de los mercados mayoristas. Aquí ayer, por el señor subgobernador, se insistía en que este nuevo plan, este requerimiento a cumplir el 31 de mayo, incluía saneamientos adicionales. ¿Usted coincide?

R. Totalmente.

P. ¿En qué consistían esos saneamientos?

R. …Totalmente. Vamos a ver, el objetivo de Bankia, aunque no en las cotizaciones, porque el hundimiento de las cotizaciones y el colapso en la confianza en Bankia se produce a partir del 7 de mayo. Si uno ve las cotizaciones, evidentemente… Pero en determinados analistas, en determinados grupos, digamos que hay una falta de confianza en Bankia. Esto es algo que es evidente. No se traslada al mercado todavía, pero hay una falta de confianza. La clave en Bankia era recuperar la confianza. Entonces Bankia… Una parte, digamos, de un plan. Y entonces la comisión ejecutiva lo que plantea el director es que a este plan le faltan, al menos yo recuerdo, cuatro cosas: le falta saneamientos, le falta acelerar el plan de reducción de costes, hacer un plan de desinversiones y cambiar al gestor, vamos a entendernos, es decir, coger un gestor profesional, digamos, fundamentalmente, al margen de intentar cambiar el consejo de administración, etcétera y todo eso. Eso lo debían haber presentado. Entonces, lo que aprueba la comisión ejecutiva es: ‘Mire, esta parte del plan, pero además hay que completarlo, porque usted no me ha dicho, usted no me ha puesto en su documento que, entre otras -porque recuerdo perfectamente la frase- entre otras, está el tema de sanemiento, etcétera… Está el tema de la gestión profesional y el tema de las desinversiones’. Por tanto, lo que aprueba la comisión ejecutiva es todo, no aprueba en absoluto eximir… Ah!! Y espero que en la carta que remitiera esté ese párrafo porque eso es lo que aprueba la comisión ejecutiva. No dice: ‘No, yo apruebo lo que me han presentado y además tiene que hacer no sé qué. No, no, yo apruebo todo. Y usted tiene que hacer esto. Lo que pasa es que le doy un plazo’.

P. Lo que dice, lo veo… Saneamiento. Aquí se habla de ambicioso.

R. No, no. Entre otras, ¿no pone “entre otras”?

P. Programa ambicioso de desinversiones.

R. Lea usted el párrafo porque lo recuerdo perfectamente. No obstante…

P. Eso está en el apartado entre otros.

R. Hombre, ¡claro! Claro.

P. No está expreso. En…

R. No está expreso en eso. Ni está expreso en eso la aceleración de la reducción de costes. Se dicen ahí, pues, las dos cosas… Sobre todo la primera, que es la importante, y expresada de tal forma que sea cortés. Porque todo el tema… Cuando el Banco de España hasta el 4 de mayo se pone a trabajar con Bankia, con presencia de gente del Ministerio, a ver cómo se va cumpliendo todo eso. Hay dos niveles: los funcionarios del Banco de España, al nivel más bajo, hablan de todo el tema de saneamiento y no sé qué. Y tema del presidente de Bankia, de cómo cede el poder es un tema que solo se habla por el director de Supervisión, el subgobernador…

CONTINUARA …  …  …

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